La Amazonía peruana ‘grita’ por sobrevivir, ¿la estamos escuchando?

Nuestra selva lucha por mantenerse. Lucha para enfrentarse al maltrato, a la depredación indiscriminada de sus frutos y a la contaminación de sus aguas con mercurio y cianuro. 

La selva húmeda podría desaparecer en menos de 40 años si su destrucción continúa al ritmo actual

La deforestación y las actividades extractivas en todo el planeta, contribuyen con el aniquilamiento de la flora y la fauna propia del lugar, a vista y paciencia del Estado y sus autoridades que no hacen nada por detenerlo. Según informes presentados por la organización ecologista Greenpeace, la mayor reserva de biodiversidad del mundo, conformada por la amazonia brasilera, ya ha perdido más de 680 mil Km2 de ese territorio. Perú no es ajeno a esta realidad, por lo que nos preguntamos: ¿dejaremos que también muera nuestra Amazonía.

La agonía de la selva es cada vez más lenta y dolorosa. La ciudad de la Oroya (una de las 10 más contaminadas del mundo) es nuestro mejor ejemplo, ya que presenta los más altos contenidos de plomo y azufre en el aire, relacionados directamente con las actividades metalúrgicas y mineras del lugar. El cadmio, arsénico y antimonio, todos ellos altamente cancerígenos, se pueden encontrar en La Oroya y también en los poblados de Ilo, Cajamarca y Cerro de Pasco.

La creciente sobreexplotación de nuestra selva, ha motivado también a que más de 3 mil 700 indígenas de nuestra Amazonia, hayan tenido que ser desplazados tras perder sus tierras y sus costumbres nativas, por la presencia de tres compañías petroleras (Repsol-YPF, Perenco y Gran Tierra Energy) las cuales se van apoderando del territorio donde antes residían pueblos aislados y no contactados, tal como lo reveló la ONG Survival International, la cual lucha por evitar la aniquilación de pueblos indígenas y tribales en todo el mundo.

Según un documento publicado por Survival International, las empresas mencionadas se encuentran trabajando en los lotes 39 y 67 de Loreto, en el Norte de la selva peruana. La compañía anglo francesa Perenco tiene un oleoducto en el lote 67 que atraviesa 207 kilómetros del territorio, la cual viene generando un impacto negativo sobre la selva en un radio de 500 metros. Por su parte, Gran Tierra Energy, viene trabajando en los bloques 123 y 129 ubicados en la cuenca del Marañón, mientras que la empresa Repsol-YPF trabaja en 454 kilómetros en el lote 39.

El llamado del bosque

Según estudios, llevados a cabo por la Fundación SOS Mata Atlántica y el Instituto de las Investigaciones Espaciales (INPE), se muestra que pese a las campañas contra la deforestación y la destrucción, éstas se mantienen a un ritmo anual de 34.000 hectáreas desde el año 2000. La selva atlántica, cada vez más fragmentada y de la que quedan menos de 28.600 km2, tiene un papel determinante para atenuar el calentamiento global; sin embargo, esta misma selva tropical y húmeda podría desaparecer en menos de 40 años si su destrucción continúa al ritmo actual.

Es por ello que buscando la aplicación de políticas que ayuden a crear conciencia sobre los efectos del cambio climático y la deforestación; así como también los problemas y las alternativas de desarrollo que tiene la región amazónica, se desarrollará en nuestro país, el VIII Foro Social Panamazónico (FOSPA) en la ciudad de Tarapoto, cuyo lema este año será: “La sociedad organizada para defender el derecho al futuro de la Amazona”.

El FOSPA, cuya trascendencia es internacional, se llevará a cabo desde el 26 de abril hasta el 1 de mayo, abordará los ejes de Cambio Climático; Megaproyectos; Pueblos Indígenas; Mujeres Panamazónicas y Andinas; Soberanía y Seguridad Alimentaria; Juventud Panamazónica; Ciudades para vivir en la Panamazonía; Descolonialidad del Poder y Autogobierno; y Comunicación Panamazónica, desde tres ejes temáticos: territorio, cuidado de los bienes de la naturaleza, e interculturalidad.

Pueblos amazónicos sufren efectos del cambio climático

Según refiere la dirigente asháninka y miembro de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap), Ketty Marcelo, “existe una gran necesidad por crear conciencia en la ciudadanía a favor de la preservación de los bosques amazónicos a fin de promover su conservación”, pero asimismo destacó también, que actualmente los pueblos amazónicos ya están sufriendo los efectos del cambio climático, pues los ciclos de siembra y cosecha han cambiado. También mencionó que muchos ríos usados ancestralmente como medios de riego hoy están secos y esto es el resultado de no haber hecho nada por evitarlo.

Por su parte Ismael Vega, representante del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica y miembro del comité organizador del FOSPA; pidió atender el “llamado del bosque” que actualmente está afectado por la depredación y la contaminación. “Necesitamos que se respete a la madre tierra y solo será posible con un modelo de desarrollo diferente y alternativo, que se base en el cuidado y el respeto a los derechos de los pueblos amazónicos, en especial a los pueblos indígenas y andinos”, refirió.

A su turno, Denisse Chávez, del Grupo Impulsor de Mujeres y Cambio Climático, señaló que a través del primer “tribunal de mujeres”, se juzgarán a las empresas que contaminan la Amazonía, así como también harán un proceso por el asesinato de la dirigente hondureña Bertha Cáceres que hoy es un caso emblemático. “Vamos a juzgar el crimen cometido contra Bertha Cáceres, y también vamos a ver lo sucedido con Máxima Acuña, una mujer que sufre los abusos de la minera Yanacocha en la ciudad de Cajamarca”, precisó.

La Amazonia, la cual ocupa el 6% de la superficie del planeta (7,4 millones de kilómetros cuadrados) abarca más de la mitad del bosque húmedo tropical, representa el 15% del proceso global de fotosíntesis y el 20% de las reservas de agua dulce del mundo, es por ello que merece ser atendido y preservado por nuestra propia supervivencia, la de nuestros hijos y la del planeta.

DATOS:

  • EL VIII Foro Social Panamazónico, es el primer foro que se realizará en Perú ya que los anteriores fueron desarrollados en Colombia y Brasil.

  • Se tiene prevista la participación de más de 1500 dirigentes y líderes de las comunidades nativas de la Amazonía, que vendrán de Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Surinán, y las Guyanas.

Comentarios