“Compañero” Walde Jáuregui sería el “As” oculto de Alan García

Recordado por haber sido el abogado defensor del Cardenal Juan Luis Cipriani, en la disputa por la administración de los bienes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y por cometer graves infracciones que comprometieron la imagen de nuestro ya alicaído Poder Judicial (PJ), el ex Magistrado destituido por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Dr. Vicente Walde Jaureguí, regresa por la puerta grande, con la misión de ser “el salvador” del ex Presidente Alan García Pérez, ante un muy posible juicio que se le realice por delitos de ‘lesa humanidad’ y asesinatos a sangre fría durante su último período.

Vicente Rodolfo Walde Jáuregui, abogado con más de 35 años en ejercicio de sus funciones, saltó a la luz pública más por sus desaciertos que por su objetiva labor en el Poder Judicial. El Vocal de la Corte Suprema que terminó siendo destituido en el 2005 por estar involucrado en una investigación que realizó la Oficina de Control Interno sobre un supuesto intento de soborno, que habría comprendido a su secretario y a funcionarios de la Central de Crédito Cooperativo, la “CCC”; y por anular una sentencia definitiva pasada de 1991 en autoridad de cosa juzgada y dictada por la propia sala que él integraba, son solo algunas “perlas” que ha venido acumulando durante los últimos años en su prontuariado personal, que no pudieron ser coultados.

Expediente Jáuregui
Walde Jáuregui quien es conocido por sus nexos cercanos con el aprismo, salto a la luz pública luego de su escandalosa destitución, la cual se hizo efectiva a través de la Resolución Nº 045-2005-PCNM y su reconsideración Nº 051-2005-PCNM. La razón de ello partió en que la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema, que él presidió, anuló luego de seis meses una sentencia que ella misma había dictado en octubre del 2003. Se trata del famoso caso “BECOM”, el cual estaba cerrado, a tal punto que el expediente había sido remitido a la instancia inferior, la que determinó el cumplimiento de lo ordenado y su archivamiento. Sin embargo, la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema determinó la nulidad de la sentencia y, tras cinco meses, emitió un fallo en sentido contrario al primero, favoreciendo a la empresa frente al Estado.

La resolución de destitución y la reconsideración fueron impugnadas por el mismo Walde Jáuregui y los demás magistrados implicados, mediante un proceso de amparo. En septiembre del 2006, el juicio fue resuelto por el Tribunal Constitucional respaldando el control disciplinario a cargo del Consejo Nacional de la Magistratura, pero anulando la resolución por problemas de motivación y ordenando la no reposición del vocal cuestionado. De ese modo, determinó que el CNM debía emitir un nuevo fallo respetando el deber de motivación.

En noviembre del 2006 y en julio del 2007, el CNM emitió las resoluciones Nº 066-2006-PCNM y 249-2007-CNM, respectivamente, a través de las cuales se resolvió y confirmó nuevamente la destitución de Vicente Walde Jáuregui. Dichas decisiones superan, en gran parte, los problemas de motivación señalados por el Tribunal Constitucional, abordando aspectos disciplinarios de la actuación del ex vocal supremo, antes que cuestiones propias del criterio jurisdiccional. Como puede verse, en el caso de Walde Jáuregui existieron razones fundadas para considerar la existencia de infracciones disciplinarias de la mayor gravedad.

Sin embargo no es de extrañarnos que el triunfo de la impunidad quede consagrado en pocos días, tras comprobar los “extraños” movimientos que viene realizando este personaje en el Poder Judicial.

Gracias al servicio "On Line" del PJ, pudimos comprobar, como en solo dos días, Vicente Walde Jáuregui consiguió admitir el Expediente Nº 12019-2011-0-1801-JR-CI-26, en el 26º avo Juzgado Civil, que exige INDEMNIZACIÓN para su persona, por parte del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional del Perú, representado por el Presidente de la República; el Poder Judicial; al Presidente del Consejo de Ministros; al Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales de la presidencia del Consejo de Ministros y al Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial; además de su reposición laboral.

¡Que tal “Profe”!
Muy al margen de sus problemas judiciales, el nombre de Walde Jáuregui también ha sido nombrado en las altas esferas educativas. Según el mismo manifiesta a través de su blog personal, ha sido profesor ordinario asociado de la Facultad de Derecho de Universidad San Martín de Porres (USMP) y presidente de la comisión organizadora de los Cursos Internacionales de la misma universidad entre los años 2008 y 2009. Es profesor de la Escuela de Post Grado de la USMP y de la Universidad San Juan Bautista, además de ser coordinador de la Escuela de de Post Grado y Doctorado de la Universidad Nacional Federico Villareal. Actualmente continúa prestando sus servicios de abogacía de forma independiente.

Hasta aquí no habría mayor relevancia sino fuera porque durante el proceso en el que pide su incorporación, no se hallarán los magistrados Carlos Mesía y Ernesto Álvarez inmersos en el caso y quienes fueron sus alumnos y ahora docentes de la USMP donde él también enseña.

Hábiles movimientos
La sentencia de amparo que declaro improcedente el pedido de la PUCP por la disputa en la administración de los bienes heredados de José de la Riva Agüero y donde representó a la parte defensora del Cardenal Juan Luis Cipriani, tuvo como Juez al Dr. Jaime Román Pérez, quien habría sido presionado mañana, tarde y noche por el titular de la Octava Sala Civil de Lima, Manuel Soller Rodríguez, quien no solo sería un influyente amigo y compañero de Walde Jáuregui en el partido de la estrella, sino que hablamos del representante personal del Presidente Alan García Pérez para asuntos relativos a la problemática nacional en la gestión del Estado y ex Asesor de la Secretaria General de la Presidencia de la República desde 1986 a 1990. Gracias a esta valiosa ayuda, ahora podemos entender como logró la primera victoria a favor de su ilustre defendido.

En el dolor…”compañeros”
¿Cómo explicar el regreso de Walde Jáuregui al panorama jurídico nacional?, probablemente, la respuesta la tenga el líder aprista Alan García Pérez, quien augurando lo que en unos meses le espera como juicios por muertes ocurridas durante su último mandato y donde se le sindicaliza por ser el principal responsable al no haber sabido actuar frente al desborde popular, ha decidido ir colocando antes de su partida, “personal de confianza” que le ayude a salir libre de polvo y paja en un bien montado show mediático del cual, el guión probablemente esté ya elaborándose.

Sobre sus nexos con el APRA, se le recuerda más por su participación en la estatización de la banca decretada por Alan García en 1987, cuando desestimó una acción de amparo que pretendía impedir la intervención de los bancos, cuando ya otro juez, Eduardo Raffo, había dispuesto el cese de la misma.

Teniendo este antecedente de por medio, es casi seguro que ni bien sea repuesto en el más alto cargo de las instancias judiciales, encontrará los alegatos suficientes para una pena simbólica que en el futuro quede desestimada gracias a un cuadro de buen comportamiento. ¿Lealtad al partido?, solo nos queda añadir que el Poder Judicial (PJ) nunca sancionara a los propios jueces supremos, así incluya una sentencia del propio Tribunal Constitucional.

LA FRASE:
“Si una tenue sombra se posa sobre nuestro ordenamiento jurídico y la consentimos, éste será el inicio para que se eclipse todo el derecho”. ¿Entenderá el significado de esta frase el Dr. Walde Jáureguí?

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