Atropello a la libertad sindical


Despidos arbitrarios y hasta humillaciones públicas
FAMESA EXPLOSIVOS y su atropello a la libertad sindical


10 años han tenido que pasar para que los dirigentes sindicales y trabajadores despedidos injustamente, hagan de conocimiento público la actual situación del que son víctimas los empleados de la empresa de explosivos FAMESA SAC a manos de la gerencia.

En la actualidad la empresa ha separado a 33 trabajadores contratados y a 3 de miembros del sindicato, sin dar mayores explicaciones. En esta oportunidad nos centraremos en tres de los casos más emblemáticos de los 33 mencionados, que nos harán ver hasta que punto puede llegar el abuso de una de las más importantes empresas del país hacia sus empleados.

Soborno por renuncia
Fernando Alex Quispe Maza, Secretario de Organización del “Sindicato de Trabajadores de Famesa Explosivos” fue agredido violentamente por el trabajador Danny La Rosa Sánchez en el comedor de la planta, el 06 de noviembre en horas de refrigerio.

Ocurrido el hecho, Alex Quispe, es llevado a la oficina del Sr. Carlos Dioses, apoderado de la empresa, quien le dice que pelearse en las instalaciones de la empresa es una falta grave y que puede motivar su despido inmediato de la empresa, pero que podría evitarse, si renuncia al Sindicato. Incluso le muestra una carta ya redactada y cinco mil soles como pago por su renuncia. Viendo que no podía lograr su cometido, Dioses retiene por cuatro al trabajador.

Al final de la jornada, el dirigente se dirige a la comisaría de Puente Piedra para sentar una denuncia, pero encuentra en ella a su agresor, acompañado del Gerente de Seguridad de la empresa. Extrañamente procede la primera denuncia que acusa a Quispe Maza como agresor y no la verdadera versión del afectado y víctima.

Acusados de terrorismo
Alex López García y Mauro Vargas Ramos, son también trabajadores despedidos. López ocupaba el puesto de Organizador del Sindicato de Famesa, mientras que Vargas era el Secretario General. Ambos fueron víctimas del ‘sembrado de explosivos’ en sus casilleros por parte de la gerencia.

El 20 de setiembre a las 3:00 p.m. la empresa realizó una requisa sorpresa. Minutos antes, el mismo Carlos Dioses fue visto ingresando al interior de los vestuarios del comedor, junto a Leoncio Roca (Ingeniero de Seguridad) con un paquete que desapareció minutos después de haberse iniciado la inspección.

Dentro del casillero de Mauro Vargas hallaron “fulminantes de 35 mm envueltos en cinta crepé y en el casillero de Alex López, “mechas de seguridad” también envueltas en papel crepé. El ingeniero de seguridad, tomaba fotografías y amedrentaba a los trabajadores, amenazándolos con llevarlos a la cárcel por terrorismo. Luego de eso, se llevaron a los dos acusados y se les obligo a firmar sus cartas de renuncia.

Lo singular de la situación es que la requisa se inició y termino en el vestuario del comedor y no se continúo en el resto de ambientes. A la fecha estos y otros casos más están a la espera de justicia, la cual cada día parece más distante por la influencia que ejerce la empresa en el mismo Poder Judicial a través de sus abogados.

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