lunes, 7 de agosto de 2017

“Seguridad no será efectiva porque es un negocio de los gobiernos de turno” sostiene comandante César Mojorovich

Antes el fusilamiento era la única salida para evitar su avance


La criminalidad irá en aumento y nuestros efectivos siguen en abandono moral e institucional”, señala comandante


Evidenciando el tremendo negocio en el que se ha convertido la Seguridad Ciudadana, el Comandante PNP (r) César Mojorovich Yáñez, realizó un diagnóstico real de lo que sucede en nuestro país, donde queda al descubierto que ningún plan elaborado hasta ahora por los gobiernos de turno se enfoca en la raíz del problema y solo se dedica a darle cabida a las compañías de seguridad -dirigidas por ciertas autoridades- para que realicen sus negociados.


¿A qué cree que se deba el aumento de la criminalidad en el Perú?
Para entender el aumento de la criminalidad debemos conocer como inició este problema, es decir la historia. Debemos identificar y reeducar a la opinión pública porque han sido engañadas por los últimos gobiernos, los cuales lo ven como un gran negocio, y para ello utilizan a los medios de prensa con sus respectivos voceros y mal llamados “expertos en seguridad”, quienes hasta el momento no han podido trabajar en el respectivo análisis del problema.

¿Y por qué no dar una solución a este gran problema que tenemos por años?
Porque hay gobiernos que han priorizado la ganancia personal a los intereses nacionales, demostrando que no tienen capacidad para discernir ya que el dinero es su prioridad y está por encima de la organización.

¿Existe algún hecho histórico importante que haya marcado un antes y un después?
En primer lugar tenemos lo ocurrido con la Guardia Republicana del Perú (GRP), la Policía de Investigaciones del Perú (PIP) y la Guardia Civil (GC), los cuales nacen por necesidad social. La GRP fue seguridad y su misión era vigilar las fronteras y resguardarlas sujetándose a los planes de las Fuerzas Armadas. Operativamente, las Fuerzas Armadas tenían antes un doble control de repliegue ante cualquier tipo de conflicto, no olvidemos que antes el fusilamiento era la única opción de respuesta ante hechos que atenten contra la seguridad en cualquier situación. Éste (GRP) sumado a la PIP (departamento e investigación del delito) y al GC (prevención de delitos) eran las instituciones encargadas del orden público, según el Art. 166 de nuestra Constitución, la pregunta sería, ¿Qué hizo el Gobierno con ellas?, ¿sirvieron los cambios?.

¿En qué gobierno se dio este cambio y porque fusionó a las fuerzas especiales?
En esos años se proyectaba crear la Dirección General de Seguridad, Industria y Producción, pero debido a la convulsión política de la época (candidatura de Armando Villanueva del Campo y la elección de Fernando Belaúnde) se prefirió tomar más en cuenta el modelo español para crear un Ministerio de la GC. Años más tarde, ingresaría al poder el expresidente Alan García Pérez quien da el último golpe a estas fuerzas creando a la Policía Nacional del Perú (PNP), el cual nace al apuro y sin darles la oportunidad de proyección a sus miembros. Esas debilidades persisten hasta hoy y se evidencian en zancadillas, celos y favoritismos de toda índole.

El 01 de abril de 2006, denunció ante la prensa el falso levantamiento de Locumba y advirtió el grave peligro en el que se encontraban las Fuerzas Armadas y nuestra PNP en cada gobierno de turno. ¿Ha visto que se haya hecho algo desde ese año a la fecha?
Lo advertí y lo sigo sosteniendo, nuestras Fuerzas Armadas y PNP han sido debilitadas tanto en el gobierno del expresidente Ollanta Humala como en el actual gobierno del Sr. Pedro Pablo Kuczynski. Hoy quiero preguntar, ¿Por qué la criminalidad ha seguido en aumento? ¿No se suponía que dentro de su plan de trabajo estaba operar junto a sus “especialistas” un diagnóstico y posterior solución?, ¿A qué se han dedicado todos estos años?, ¿Han fortalecido nuestras instituciones?, ¿Se identifican con el peruano común?.

Para compañías de seguridad, abogados y alcalde “criminalidad es un gran negocio”


¿Qué puede decir referente a la seguridad ciudadana y lo que nos espera?
Que la criminalidad irá en aumento por la razón que se ha convertido en un gran negocio para todos y el único que pierde es el ciudadano y nuestros propios efectivos, quienes no solo deben ver el abandono en el que se encuentran tanto moral como institucional, respectivamente, que suma al dolor espiritual y hasta económico.

¿Quiénes ganan en todo esto?
La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) y el gobierno de turno. Asimismo, las universidades que dan cursos de seguridad (porque lo han visto un negocio rentable), las compañías privadas de seguridad (muchas de ellas pertenecientes a nuestros padres de la patria), las compañías de seguros, la prensa comprada, los abogados (por sus acuerdos con los delincuentes), los vendedores de armas (a quienes no les conviene que haya una lucha frontal contra la delincuencia), los alcaldes (por su negocio con los serenazgos), y otros.

¿Quiénes pierden?
La policía y los ciudadanos que aún creen en la justicia.

Alan García dio el último golpe a las fuerzas policiales”

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