martes, 14 de febrero de 2017

Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo continúa siendo letra muerta



  • Gobiernos municipales omiten Ley N° 30485 y anteponen sus intereses

  • Cobertura adicional fue promulgada en julio del año pasado para beneficio de los serenos pero hasta el día de hoy no se cumple

El incontrolable aumento de la delincuencia viene sumando nuevas cifras. Esta vez ya no solo se trata de ciudadanos comunes sino de vigilantes municipales mejor conocidos como serenos, quienes a diario arriesgan su vida durante el cumplimiento de su deber.

En lo que va del año, casos como los ocurridos en los distritos de Ate, Barranco y Comas pudieron haberse evitado si hubiese existido un trabajo unido entre el Ministerio del Interior, la Policía y los municipios. Sin embargo, ante la falta de atención (ya sea por la distancia o falta de logística) estos agentes que no cuentan con ningún tipo de arma o herramienta de disuasión, terminan asumiendo el rol de defensa a la ciudadanía frente a sujetos que están dispuestos a matar con tal de no ser apresados.

Debido a ello, casos como el del sereno Román Sanguinés Sifuentes (Surco) y el agente Gregorio Godines Montero (Barranco) volvieron a traer a nuestra memoria la existencia de la Ley Nº 30485, la cual fue creada para incorporar a los serenos al Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo, a fin de brindarles el acceso a prestaciones de salud o accidentes de trabajo, para que no queden desamparados. ¿Pero qué ocurre en nuestro actual sistema que impide su reconocimiento?, ¿qué oscuros intereses impiden brindar este derecho a quienes nos defienden a costa de su vida?.

Antecedentes
Según el Decreto Supremo 009-97-SA, el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (Ley Nº 30485) otorga cobertura adicional a los afiliados regulares del Seguro Social de Salud que desempeñan las actividades de alto riesgo determinadas mediante Decreto Supremo o norma con rango de ley. Es obligatorio y por cuenta de la entidad empleadora, cubriendo los siguientes riesgos:

  • Otorgamiento de prestaciones de salud en caso de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, pudiendo contratarse libremente con el IPSS o con la EPS elegida conforme al Artículo 15 de esta Ley.
  • Otorgamiento de pensiones de invalidez temporal o permanente y de sobrevivientes y gastos de sepelio, como consecuencia de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, pudiendo contratarse libremente con la ONP o con empresas de seguros debidamente acreditadas”.

El negociado de los gobiernos locales

En Lima, los distritos que mayor recaudación perciben por concepto del servicio de Seguridad Ciudadana son La Molina y San Isidro, los cuales cuentan con más ingresos gracias a la recaudación de arbitrios pero, ¿son los serenos del distrito reconocidos por su trabajo?, ¿cuentan con un sueldo digno y con los implementos adecuados para poder enfrentar una situación de emergencia a mano armada?. La respuesta es No.

Los serenos en nuestro país, son solo vigilantes diurnos y nocturnos que realizan rondas para garantizar la seguridad de los vecinos, y cooperar con ellos en caso necesiten el apoyo policial, pero no están preparados para enfrentar delincuentes. Entonces, ¿a dónde va el dinero recaudado de los vecinos?. En la mayor parte de casos, nunca se llega a ver en las calles sino en el bolsillo de las autoridades ediles y sus allegados.

Modalidad CAS
Otra de las interrogantes que llama poderosamente la atención es porqué hasta el día de hoy ningún municipio de Lima y provincias ha decidido cumplir con afiliar a sus serenos al Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo, para resguardar su integridad ante la creciente ola de inseguridad y delincuencia que vive el país. ¿Será acaso que no desean realizar dicho aporte para no reducir el ingreso de sus arcas?.

En el Perú la labor de los serenos suele realizarse los 7 días de la semana incluyendo feriados, con un total de 12 a 14 horas diarias y sin reconocimiento económico de horas extra. La política de horas de “rotación”, suele ser incierta por lo que no hay beneficios durante el tiempo que dure su contrato.

La mayoría de casos, evidencia que el personal a cargo no cuenta con chalecos antibalas, ni equipos fundamentales para su labor. Son obligados a pertenecer al régimen de Contratos Administrativos de Servicios (CAS) en donde el sueldo promedio es de 1000 a 1200 soles, pero con la aplicación de los gastos deducibles de acuerdo a ley, es mucho menos lo que les queda para vivir.

Recomendaciones
Sumando víctimas al alarmante índice de violencia en el país, urge tomar medidas para exigir el reconocimiento de la Ley Nº 30485 (Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo) para devolver la tranquilidad a las familias de los serenos y a demandar que la policía y el gobierno central, cumplan con su trabajo de resguardar las calles para evitar más víctimas mortales. Ya no hay lugar para el desconocimiento, solo queda exigir a las autoridades el cumplimiento de este derecho que con justicia se han ganado.

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