sábado, 23 de julio de 2011

Chilena Ripley margina y despide a peruanos


Luchar por conseguir un sueldo justo y la estabilidad laboral, se ha convertido en un verdadero calvario para más de 600 trabajadores que pertenecen a la empresa chilena Ripley, la cual desde hace 14 años, se encuentra en Perú haciendo oídos sordos al pedido de diálogo de su sindicato. Muy por el contrario con lo que ocurre en su país de origen, donde la negociación es el punto de partida para resolver problemas, aquí se prefiere optar por el despido, la marginación y el maltrato, hacia quienes solo exigen un trato digno y respeto a los derechos laborales.



Hace 14 años, la empresa chilena Ripley inició labores en nuestro país. Empezó con una tienda en el Jockey Plaza del distrito de Surco y hoy cuenta con 16 sucursales a nivel nacional, las cuales han logrado importantes dividendos económicos posicionándola entre las 10 empresas TOP del mercado bursátil nacional, el cual puede interpretarse en el ejemplo de la suma registrada por $888’000,000 en el año 2009, solo por conceptos de ingresos totales.


Viendo el importante ascenso que esta empresa extranjera ha logrado en nuestro país, gracias al valioso apoyo e imagen que los peruanos hemos creado para ellos, el común de los ciudadanos no imaginaría lo que ocurre cuando las puertas se cierran y solo quedan los trabajadores y la administración de la empresa.

Con la justicia a su favor

Mirtha Llanos Marín, quien es la secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores del Grupo Ripley S.A. – Perú (SUTRAGRISA), es el más claro ejemplo de ensañamiento que tuvo la empresa hacia ella, solo por haberse atrevido a formar parte de un sindicato y animar a sus compañeros a exigir un trato digno y el respeto de sus derechos como trabajadores. Ella fue separada de la empresa sin tener mayores pruebas que las mencionadas y reincorporada luego de dos años, gracias a un fallo judicial donde se obligó a la empresa a aceptarla nuevamente y ofrecerle contrato indefinido.


“Me reintegre a Ripley de Mega Plaza, gracias a que la empresa no pudo probar que yo descuidé mi trabajo por formar parte del sindicato, el juez falló a mi favor y esperamos que el resto de nuestros compañeros que también fueron separados injustamente, regresen y se demuestre que fue la empresa la que incurrió en el error”, manifiesta.

Gracias a este precedente, SUTRAGRISA continúa peleando para hacer entender a la administración que dirige Sergio Collarte Alvarado (Director Ejecutivo de Ripley), que se debe reconocer las horas extra, descansos vacacionales, la licencia sindical, el respeto a las normas laborales, la modalidad de contratos, horarios de trabajo y el diálogo abierto con sus empleados.

¿Influencias peligrosas?


Hugo Visosa Senador, Secretario de Defensa de SUTRAGRISA, viene laborando desde hace 12 años en Ripley, refiere que al inicio la empresa no era tan dura como ahora y cree que esto se deba a las influencias del Estudio Jurídico Muñíz, que encabeza el Dr. Ricardo Herrera Vásquez.


“Yo he laborado en los años 99’ y 2001, cuando solo existía la tienda del Jockey Plaza, en esos tiempos la percepción de los Gerentes chilenos no era tan dura, incluso las leyes laborales eran más suaves no se hacían problemas, la mayoría de trabajadores pasado los 6 meses al año eran ya fijos, sin embargo lo que ha venido a malograr el entorno laboral ha sido la ambición chilena que respaldada por el Dr. Ricardo Herrera Vásquez, del Estudio Muñíz, los ha asesorado para que abusen y no cumplan las leyes laborales en el Perú”, sostiene.

Ganamos más, pagamos menos


Para empresas como Ripley y Saga Falabella, el Perú es como una mina de oro, a ellos no les conviene tener un movimiento sindical fuerte para poder pasar por alto sus exigencias y por ello se aprovechan que la mayoría de los peruanos prefieren mantenerse al margen de los reclamos hacia sus jefes por temor a un despido inminente.

Caso contrario es lo que ocurre en Argentina, Brasil y el mismo Chile, donde se respetan los regímenes laborales y el tema de la sindicalización no es cosa de juego. “Mientras en Chile los miembros del sindicato son escuchados y son las empresas quienes buscan el diálogo para evitar una paralización, aquí en el Perú somos nosotros los que debemos luchar para que nuestros 600 afiliados que se encuentran con contratos temporales al igual que el resto de empleados de Ripley, Saga Falabella y Wong, reciban un trato justo y se hagan efectivas las leyes laborales. Aquí no se trata de que si es o no una empresa privada, hablamos del respeto hacia nuestros derechos y más aún si se trata de una empresa extranjera que gana un importante monto de dinero gracias a nosotros los peruanos”, recalca Visosa. Por si esto no fuera suficiente, la empresa también se toma la atribución de no indemnizar en su momento a los trabajadores que pidieron su derecho a vacaciones y que no se les hizo efectivo a tiempo, debido a campañas o temporadas donde llegaron a laborar de 12 a 14 horas al día.

Cabe añadir que el sueldo básico para los vendedores es de 100 soles y el pago de comisiones tiene como referente las ventas realizadas. Todo depende del mes del año y del área en que trabajes para sacar un sueldo digno al mes.

En el Congreso


Debido a las denuncias hechas por SUTRAGRISA, la comisión de Trabajo del Congreso llamó a Sergio Collarte, para que responda por las supuestas denuncias de abusos de orden laboral, cometidos por las tiendas por departamento Ripley, sin embargo se excuso con un documento dirigido al Presidente de la Comisión, Juan Pari Choquecota, de fecha 19 de abril, aduciendo inicialmente que sus múltiples compromisos laborales le impidieron estar presente, para luego contradecirse diciendo que el Congreso no tiene injerencia sobre empresas privadas.

Ante estos hechos y viendo que no hay disposición de diálogo para ver la viabilidad del pliego de reclamos de Perú, nos queda preguntar ¿porqué el consorcio chileno si escucha y respeta el pedido de los sindicalistas Argentinos, Chilenos y Brasileños que son radicales, y porqué se le cierran las puertas a los peruanos que con justicia solo piden un sueldo decoroso y un buen trato?, ¿tendrá algo que ver las rencillas históricas que dejo la guerra entre Perú y Chile en el asunto, o solo es una coincidencia que debe ser interpretada como ambición?, cual sea la respuesta, el nuevo Gobierno que dirigirá el Presidente Ollanta Humala, tendrá la decisión de ver los temas laborales y definir las nuevas políticas a tomar, en nombre de una de sus muchas promesas de campaña, referidas al respeto hacia los derechos laborales.


TOME EN CUENTA:

Dentro del pliego de reclamos también está el aumento del sueldo básico a los vendedores, de 100 a 600 soles; en el caso de los trabajadores que ganan 600 pasar a ganar 1,200 soles; pagos por escolaridad, alimentación; que se autorice el uso de los comedores para las reuniones gremiales y que permitan que la inclusión de las actividades del sindicato en los periódicos murales.


DATO:
El 80% de los trabajadores de Ripley trabajan bajo el sistema de comisiones. Sus contratos laborales tienen como extensión máxima tres meses.

1 comentario:

FelipJ dijo...

hola, estaba visitando a todos los blogs del concurso de los 20 blogs y el tuyo me ah parecido interesante, asi que te he dado un voto y espero votes por mi tambien en la categoria de literatura.

http://20blogs.pe/votar/?id=10

un saludo