Hace 14 años, la empresa chilena Ripley inició labores en nuestro país. Empezó con una tienda en el Jockey Plaza del distrito de Surco y hoy cuenta con 16 sucursales a nivel nacional, las cuales han logrado importantes dividendos económicos posicionándola entre las 10 empresas TOP del mercado bursátil nacional, el cual puede interpretarse en el ejemplo de la suma registrada por $888’000,000 en el año 2009, solo por conceptos de ingresos totales.Viendo el importante ascenso que esta empresa extranjera ha logrado en nuestro país, gracias al valioso apoyo e imagen que los peruanos hemos creado para ellos, el común de los ciudadanos no imaginaría lo que ocurre cuando las puertas se cierran y solo quedan los trabajadores y la administración de la empresa.
Con la justicia a su favor
“Me reintegre a Ripley de Mega Plaza, gracias a que la empresa no pudo probar que yo descuidé mi trabajo por formar parte del sindicato, el juez falló a mi favor y esperamos que el resto de nuestros compañeros que también fueron separados injustamente, regresen y se demuestre que fue la empresa la que incurrió en el error”, manifiesta.
Gracias a este precedente, SUTRAGRISA continúa peleando para hacer entender a la administración que dirige Sergio Collarte Alvarado (Director Ejecutivo de Ripley), que se debe reconocer las horas extra, descansos vacacionales, la licencia sindical, el respeto a las normas laborales, la modalidad de contratos, horarios de trabajo y el diálogo abierto con sus empleados.
¿Influencias peligrosas?
“Yo he laborado en los años 99’ y 2001, cuando solo existía la tienda del Jockey Plaza, en esos tiempos la percepción de los Gerentes chilenos no era tan dura, incluso las leyes laborales eran más suaves no se hacían problemas, la mayoría de trabajadores pasado los 6 meses al año eran ya fijos, sin embargo lo que ha venido a malograr el entorno laboral ha sido la ambición chilena que respaldada por el Dr. Ricardo Herrera Vásquez, del Estudio Muñíz, los ha asesorado para que abusen y no cumplan las leyes laborales en el Perú”, sostiene.
Ganamos más, pagamos menos
Caso contrario es lo que ocurre en Argentina, Brasil y el mismo Chile, donde se respetan los regímenes laborales y el tema de la sindicalización no es cosa de juego. “Mientras en Chile los miembros del sindicato son escuchados y son las empresas quienes buscan el diálogo para evitar una paralización, aquí en el Perú somos nosotros los que debemos luchar para que nuestros 600 afiliados que se encuentran con contratos temporales al igual que el resto de empleados de Ripley, Saga Falabella y Wong, reciban un trato justo y se hagan efectivas las leyes laborales. Aquí no se trata de que si es o no una empresa privada, hablamos del respeto hacia nuestros derechos y más aún si se trata de una empresa extranjera que gana un importante monto de dinero gracias a nosotros los peruanos”, recalca Visosa. Por si esto no fuera suficiente, la empresa también se toma la atribución de no indemnizar en su momento a los trabajadores que pidieron su derecho a vacaciones y que no se les hizo efectivo a tiempo, debido a campañas o temporadas donde llegaron a laborar de 12 a 14 horas al día.
Cabe añadir que el sueldo básico para los vendedores es de 100 soles y el pago de comisiones tiene como referente las ventas realizadas. Todo depende del mes del año y del área en que trabajes para sacar un sueldo digno al mes.
En el Congreso
Ante estos hechos y viendo que no hay disposición de diálogo para ver la viabilidad del pliego de reclamos de Perú, nos queda preguntar ¿porqué el consorcio chileno si escucha y respeta el pedido de los sindicalistas Argentinos, Chilenos y Brasileños que son radicales, y porqué se le cierran las puertas a los peruanos que con justicia solo piden un sueldo decoroso y un buen trato?, ¿tendrá algo que ver las rencillas históricas que dejo la guerra entre Perú y Chile en el asunto, o solo es una coincidencia que debe ser interpretada como ambición?, cual sea la respuesta, el nuevo Gobierno que dirigirá el Presidente Ollanta Humala, tendrá la decisión de ver los temas laborales y definir las nuevas políticas a tomar, en nombre de una de sus muchas promesas de campaña, referidas al respeto hacia los derechos laborales.
TOME EN CUENTA:
DATO:
El 80% de los trabajadores de Ripley trabajan bajo el sistema de comisiones. Sus contratos laborales tienen como extensión máxima tres meses.







